martes, 21 de julio de 2009

La batalla de Chapultepec




Faltaba la última fortaleza nacional, el castillo de Chapultepec, que tenia 6 cañones, un obús (artillería para destruir objetivos ocultos), 200 hombres entre cadetes y soldados.
El día 12 de septiembre empezaron los bombardeos, al día siguiente en la mañana se reanudo el fuego y comenzó el avance con 1,000 gabachos.
Nicolás Bravo pidió refuerzos. Fue a su auxilio el batallón San Blas pero Santa Anna volvió a ordenar la retirada, y ese día ordeno evacuar la ciudad, entre los primeros en huir fue Juan Álvarez, que al parecer ya no estaba tan malo el terreno como lo había dicho en Molino del Rey. Este mismo cabron impidió también que los voluntarios de Santa Catrina fueran al auxilio ya que, como esta compañía estaba encabezada por un cura parroca y Álvarez era masón eso se veía muy feo que sus enemigos le pongan el ejemplo a las serpientes jacobinas.


Los niños héroes representan a todos los soldados y cadetes que murieron en esta batalla.

Juan de la Barrera, de la ciudad de México, nació en 1828 (19 años de edad), murió en las faldas del cerro de Chapultepec, estuvo al mando de las baterías en las que se encontraba su fortificación que el mismo ingenio llamado “El Honrabeque”.

Vicente Suárez, de la ciudad de Puebla, nació en el año 1833, (14 años de edad), fue uno de los primero que murió a manos del enemigo.

Francisco Márquez, de la ciudad de Guadalajara, nació en 1834, (13 años de edad el mas joven), el murió protegiendo a los pocos cadetes que querían abandonar la batalla, puso a raya al enemigo.

Fernando Montes de Oca, de la ciudad de México, nació en 1829, (18 años de edad), el ayudo a los cadetes mas jóvenes a salir por el Jardín Botánico, muerto cuando intento saltar por una ventana.

Agustín Melgar, orgullosamente de la ciudad de Chihuahua, nació en 1829, (18 años de edad), murió defendiendo el Castillo, herido en la pierna derecha y otro impacto en el brazo, después le dieron un bayonetazo en el costado derecho, muriendo al siguiente día de la batalla.

Juan Escutia, de la ciudad de Nayarit, nació en 1827, (20 años de edad), ayudo junto con Montes de Oca a que escaparan los cadetes, fue de los últimos cadetes vivos, tomo la bandera nacional y se arrojo al vacío para que no cayera en manos gringas.

Después otro cadete cayo herido, de 15 años de edad, era Miguel Miramon, futuro presidente de México que lucharía al lado de Maximiliano contra el indio traidor de Juárez. Ya iban a terminar con la vida del joven cadete a manos de un soldado negro pero un oficial lo detuvo y fue llevado a un puesto medico.
Se dice que un soldado irlandés grito: “¿Qué hacían los hombres mientras estos niños resistían en el ultimo reducto?”


37 cadetes fueron hechos prisioneros. Mas otros soldados junto con el Director de la Escuela, general Monterde, cayeron prisioneros: Francisco Molina, Mariano Covarrubias, Bartolomé Díaz, Ignacio Molina, Laurent, Antonio Sierra, Justina Garza, Lorenzo Pérez Castro, Agustín Camarena, Ignacio Ortiz, Estéban Zamora. Manuel Rosas, Ramón Rodríguez Arrangoitia, Carlos Bejarano, Isidro Hernández, Santiago Hernández, Ignacio Burgos, Joaquín Moreno, Ignacio Valle, Francisco Lazo, Sebastián Trejo, Luis Delgado, Ruperto Pérez de León, Castulo García, Feliciano Contreras, Francisco Morelos, Gabino Montes, Miguel Miramón, Luciano Becerra, Adolfo Unda, Manuel Díaz, Francisco Morel, Vicente Herrera, entre otros.

El general gabacho Ulises Grant dice en sus memorias: “considero la guerra de los estados unidos contra México como una de las mas injustas… y aunque la admisión de Texas pudiese justificarse, la manera con que la guerra subsiguiente fue llevada contra México no puede serlo”.

La batalla termino el 14 de septiembre de 1847.
Después de la guerra México perdió mas de la mitad de su territorio 2,578,539 kilómetros cuadrados (56%), los estados de Texas, Nuevo México, California, Arizona, parte de Nevada, Colorado y Utah.
Se dice que Santa Anna los vendió, pero lo que vendió fue un territorio llamado “La Mesilla” (situado al norte de Sonora) de 76,465 kilómetros cuadrados a un precio de 7 millones de pesos en 1854.

Soldados y cadetes enfrentaron la negra batalla, sin estar ligados a logias, ni a ritos, ni a convicciones políticas, únicamente a la patria, esos soldados han sido lo mas valiente que ha tenido México, ningún presidente, ni gobernador, ni diputados, ni legislador, ni ninguno de esa bola de cobardes, huevos tibios, ni 10,000 pinches funcionarios podrán siquiera igualar la uña de un pie de un soldado mexicano.
El mejor legado que puedo haber dejado una juventud, vida no vivida, voluntarios a enfrentar a la muerte, nada de ideales estupidos, PATRIOTISMO.

Larga vida a nuestros héroes patrios, UN SEPULCRO PARA ELLOS DE HONOR.


2 comentarios:

brujo dijo...

que pasó wey! no publicas mis comentarios por verguenza? o por que no te convienen??
tus amigos son los que piensan políticamente como tú? son tus amigos quienes no tienen ni la más mínima pisca de idea de lo que es el cuestionamiento??
tu como cuestionador me has de entender, pero como dictador, prefieres sumprimirme... no muy diferente a los comunistas que tanto criticas.
como se siente eh? el ser cuestionado de esta manera, se siente como estar entre la espada y la pared? o como entre la espada y la locura???
Saludos fraternales.
todos somos uno, uno somos todos carnal.

hugo armando dijo...

soy Paraguayo, por favor lean la hisoria de mi pais,su pais fue unos de los que los putos gringos saquearon, en nuestro caso muchos de los paraguayos odiamos a la triple alianza, que tambien fue manejada por estos hijos de puta, tambien nosotros alsaremos la espada